lunes, 29 de mayo de 2017

ACTIVIDADES Y ACTIVISMO. LA PERSPECTIVA DE MI TRABAJO.





Desde que empecé con este blog y con esta línea de trabajo, en el otoño de 2015, han pasado 15 rutas de mindfulness y 16 rutas de senderismo consciente o montañismo consciente, sin contar un viaje a Sierra Nevada, en el verano de 2016.

Tiempo de aprendizaje y de reflexión. Los artículos publicados en las páginas de éste blog sintetizan y tratan de ordenar ese aprendizaje y las reflexiones de las que dicho aprendizaje emerge.

Para que tenga sentido lo que hago, necesito incardinarlo en los procesos de transformación que vive el mundo que habito. Necesito que haya un proyecto, que aunque se manifieste difuso a nivel ideológico, sea muy sólido y esté muy arraigado en los procesos de transición a una sociedad postcapitalista. Si no siento que trabajo en el contexto de transformación hacia modos de ser más ecológicos y solidarios, no trabajo a gusto. Y siento que ha llegado el momento de reflexionar y compartir mis reflexiones sobre las actividades que organizo, desde esa perspectiva. Y proponerme y proponer algunos cambios.
Mindfulness y transformación. Mucho escribí en los albores de éste blog sobre este tema. Como aprendiz de mindfulness, descubrí la importancia de arraigarse al momento presente, de Ser, a secas, sin añadidos, para descubrir un camino de plenitud basado en la simplicidad. La simplicidad en la sociedad capitalista es revolucionaria. La felicidad que emana de la simplicidad y del contacto con el Ser, es un disolvente de un sistema basado en el consumo desaforado y el crecimiento perpetuo. Por eso me comprometí en la búsqueda de una práctica liberadora, transformadora, que ampliara nuestra conexión con la Vida, a través de la práctica del mindfulness en los espacios naturales. Esa práctica, para ser consecuente, debía organizarse minimizando nuestro impacto ambiental (desplazamientos compartiendo coche) y compartiendo los gastos derivados de la preparación y gestión de la actividad, mediante una aportación económica, que a veces fue voluntaria o a veces fijada por mí, que siempre incluía gratuidades para personas en situación económica más vulnerable.
Durante las quince rutas mindfulness realizadas en año y medio, he probado diferentes sistemas de trabajo. Algunas rutas han incluido espacios de meditación, de caminar en silencio…Otras se han basado en el diseño de la ruta, en la conexión fuerte que emerge de la interacción con paisajes poderosos, o bien por su belleza o por la exigencia de estar presentes para poder avanzar con seguridad.
Durante este tiempo también he visto prosperar una idea del mindfulness medicinal, en la que la meditación y la atención plena están al servicio de la permanencia de un modo de vida basado en el tener y en el hacer (viajes, cursos, retiros…). Mediante las técnicas mindfulness se intenta hacer más llevaderas las contradicciones de la vida, para poder seguir en instalados en ellas.

Profundizar en el Ser nos lleva a conectar con la Vida que nos envuelve. A descubrir caminos hacia la plenitud basados en la simplicidad. Es en esos caminos donde quiero estar.
 Cuando nuestra práctica nos conecta a la trama de la vida, emergen compartimientos solidarios basados en la alegría. Compartir es placentero. Dar y darse nos llena. Cuando nuestra práctica se arraiga exclusivamente en la cultura humana, cobran importancia los aspectos formales, tales como la postura, las referencias espirituales o las sensaciones individuales.
Mis rutas insistirán en la alegría de estar en la naturaleza, en compartir con las demás personas esa alegría. En vivir el momento con todo lo que tenga: sonidos, luces…Conversaciones…Risas
Caminar en paz, atender al camino y compartir el momento serán las prácticas que cultivaré en cada ruta.
¡¡Espero que sigamos viéndonos!!


 Compartiendo un baño en el Eume


 La alegría de la cima, en el pico Miravalles


 Y el refrigerio final...

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